#WeekendTrails: La cima del Xinantécatl

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Desde ya hace mucho tiempo habíamos tenido esta idea metida en el cerebro.

¿Cuántas veces no habíamos ido antes a correr en el Nevado de Toluca?

Hemos corrido por la mayoría de las rutas, saliendo desde el pueblo, desde el Parque de los Venados, por el camino ancho, por el camino de los cables, saliendo desde el campamento base hacia el cráter por la izquierda, y por todas las otras variaciones que se nos ocurrieron.

Sin embargo, había una que faltaba por experimentar, y ésta era correr por la cima. Correr todo el borde de la cima por dónde se pudiera, ya fuera escalando a paso constante o rápido por el resto volando en las bajadas. Y así lo hicimos, se le llama sky running:

Comenzamos en el estacionamiento del campamento base y tomamos el camino ancho de la izquierda, por el que vas bordeando las paredes exteriores del cráter.  Hay un punto en este camino dónde de repente a lo lejos, en un inmenso valle, logras vislumbrar el Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Es una vista que nos carga de energía.

Este camino desemboca en una apertura al cráter, donde primero del lado izquierdo aparece la pequeña Laguna de la Luna y continuando, después de una vuelta, se aparece la Laguna del Sol. En este punto comenzó nuestro ascenso. Fue la primera parte de esta gran ruta donde fue imposible correr y tuvimos que más bien caminar a paso firme y constante. El trail que sube es claramente visible para los que nunca antes lo han hecho.

Cuando logramos subir esa primera parte, llegamos al borde de la cima del Nevado. De ahí en adelante íbamos a estar corriendo justo como en la idea que habíamos visualizado muchas veces antes. Ya éramos esas pequeñas figuritas apenas divisibles que iban a correr por el borde, lo cual es el lugar más cercano posible a las nubes y al cielo.

Así continuamos, inicialmente escalando en su mayor parte en nuestro camino hacia el Pico del Fraile, la cima más alta del Xinantécatl a 4.680 metros sobre el nivel del mar. Al llegar a la cima paramos a tener una suerte de celebración y a admirar el paisaje, así como también a reponernos un poco del desgaste de la subida. Para algunos esa era su primera vez haciendo cumbre en el Nevado de Toluca, entonces había que disfrutarlo.

Sin demorarnos mucho y para no enfriarnos, continuamos nuestro camino. En esta parte con mayores posibilidades de correr. Se puede decir que volamos en unas bajadas single track muy técnicas y claro, divertidísimas a 4.550 metros de altura, hasta un punto (El Arenal) donde generalmente suben o bajan los y las que sólo van a hacer cumbre.

El siguiente destino era el Pico del Águila, el segundo punto más alto del Nevado. Nuevamente tuvimos que regresar a ser más cuidadosos con nuestras pisadas. Había muchas rocas sueltas y filosas.

El clima parecía que iba a empeorar en este punto. Teníamos unas nubes grandes frente a nosotros que tenían el potencial de cerrar la montaña y dificultarnos la visibilidad. Pasando el Pico del Águila volvimos a tener la diversión de una bajada dónde nuevamente volamos. Esta pendiente hacia abajo se convierte en un trail por el cuál, con el impulso de la bajada, puedes seguir corriendo. En este punto pasamos un grupo de escaladores que nos echaron porras.  Las nubes en efecto sí llegaron a cubrirnos por encima, pero por suerte este borde del Nevado no sólo era el último, sino el más amplio.

Así llegamos a la última bajada que te lleva a la entrada del cráter más directa desde el campamento base.  La nubes eran muy densas y no teníamos mucho más de 20 metros de visibilidad. Sin embargo, aquí ya no importaba mucho, debido a que esa bajada es un gran arenal dónde no hay mayor riesgo que el de torcerse un tobillo o romperte una pierna si es que te va muy mal por no saber bajar. El riesgo no es fatal. Emprendimos entonces el último vuelo, dando grandes saltos, aterrizando en arena, esquiando con nuestras piernas, gritando, saltando una y otra vez, cuando de pronto salimos de las nubes y se abrió el inmenso cráter a nuestra derecha. Impresionante.

Con un gran rush de energía seguimos hasta llegar a la entrada al cráter. Decidimos bajar a la Laguna del Sol por unas buenas fotos y una última gran vista. Fue así como nos despedimos.

La idea de correr por el borde del Nevado de Toluca: misión completada. Ahora será regresar para optimizar y hacerla en menos tiempo o ver que más se nos ocurre. 

Detalle de la ruta: https://runkeeper.com/user/dklinckwort/route/4446292

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